HomeCategoría Especificidades

https://i0.wp.com/www.revistaroer.com.ar/wp-content/uploads/fort-banner-final-01.jpeg?resize=1280%2C720

Tenía 14 años y, en esa época, la movida más intensa de mis fines de semana era juntarnos en lo de una amiga a comer y mirar la tele. Desde el comedor de su casa se escuchaba el Bailando que venía desde el living. Qué programa horrible, pero que en esa época todavía nos regalaba buenos culebrones. Ya para las 11 y pico, nos tiramos en los sillones que estaban enfrente de una de las...

https://i2.wp.com/www.revistaroer.com.ar/wp-content/uploads/New-Project-4-1.jpg?resize=1280%2C720

Me pidieron que escriba sobre las poéticas de aislamiento e inmediatamente pensé en Drexler: porque a la flor de la poesía no hay melancolía que no la riegue. ¿Cómo construir un relato que no sea fragmentado, cómo alejarme de un álbum de retazos? Tal vez en el hacer dialogar disparadores que no se corresponden, orgánicos pero sin forma, se encuentre algo que orbite en una sintonía similar a lo que podría considerarse una poética del...

https://i1.wp.com/www.revistaroer.com.ar/wp-content/uploads/wos4.jpg?resize=1280%2C720

-Cuando me bardearon por enano les hablé de Napoleón y la terminé ganando. – ¿Pero hay reglas? -Depende qué compe. Hay compes que se hacen con batallas de un minuto, que sería de ataque. Uno ataca y el otro le responde. El que respondió, ataca en la próxima ronda y responde el que había atacado primero. Ahí termina y se vota. Si dan brazos cruzados se pasa a réplica, que es que vuelvan a hacerlo...

https://i0.wp.com/www.revistaroer.com.ar/wp-content/uploads/New-Project-1-2.jpg?resize=1280%2C720

Hoy es sábado y no es la marcha. Todavía me dura la resaca de felicidad una semana después y no se va a terminar hasta que subamos la última foto. Me acuerdo que a la mañana siguiente leí en twitter: “q paja esperar un año mas para la proxima marcha”. Y sí. * El sábado nos preparamos en casa con un amigo que es como mi novio pero decimos amigo así la gente pregunta menos....

https://i0.wp.com/www.revistaroer.com.ar/wp-content/uploads/New-Project-1-1.jpg?resize=1280%2C720

Cuando terminé de leer por tercera vez Free Play te comenté lo que sentía. Hay cadencia, cadencia en un chat de WhatsApp, me respondiste.  Entonces anoté en mi cuaderno: quiero escribirle una carta a la niña que me robé. Hoy, varios meses después, leo esa oración y confío en que puedo, todavía, llegarme a tiempo. Quiero aprender a nombrar como si fuera siempre la primera vez. Quiero ver un avión en el cielo y no...

https://i0.wp.com/www.revistaroer.com.ar/wp-content/uploads/sadasdasdas.jpg?resize=1280%2C720

No sé si alguna vez creí posible que un pibe de 21 años dijera todas las cosas que yo quería decir o al menos las que sentía. O no lo creí posible o al menos jamás me había pasado que ese pibe de 21 años fuese contemporáneo a mi, porque generalmente todxs lxs musicxs que escuchamos escriben sus canciones desde esas edad o incluso de antes (no quiero caer en el gastadísimo ejemplo de Spinetta...

https://i2.wp.com/www.revistaroer.com.ar/wp-content/uploads/Nostalgia-WEB.png?resize=1280%2C720

Hace semanas que no paramos de cantar “Nants ingonyama bagithi Baba”. Y cuando ya pasaron varios días de que fuimos a ver la nueva versión live-action de El rey león, un nuevo cartel publicitario reflota en nuestro inconsciente la canción que cantamos desde chicos sin saber qué dice –traducido al Nyanja como “Aquí están los cachorros de león” (o sea, ¡¿qué?!). Porque, una vez más, Disney dio en la tecla con su magia, pero ahora...

https://i0.wp.com/www.revistaroer.com.ar/wp-content/uploads/homero-en-nueva-york.jpg?resize=1280%2C720

Cuando me vine a vivir a capital no me sentía tan ajena. Había pasado los últimos 3 años de mi vida viniendo todos los días a estudiar o trabajar para volver a la noche tarde a dormir a mis pagos. Dos horas para venir y dos horas para volver. Mudarme cerca de mis actividades fue una de las mejores decisiones que tomé en la vida. Pero hay unas costumbres, manejos y velocidades que los provincianos...

https://i1.wp.com/www.revistaroer.com.ar/wp-content/uploads/Padre_web.png?resize=1280%2C720

Nunca tuve padre. Quiero decir, una persona tuvo sexo con mi madre y después de nueve meses nací, pero él nunca quiso verme. Sinceramente, durante mucho tiempo no lo necesité: tengo una familia numerosa con la que tuve una infancia feliz. Sin embargo, en el colegio me di cuenta de que mis amigas tenían padres. No solamente otras nenas iguales a mí tenían padre, sino que también ellos eran hombres buenos. Las cuidaban, les compraban...

https://i2.wp.com/www.revistaroer.com.ar/wp-content/uploads/nuevo-roer2.jpg?resize=1280%2C720

Este año cumplió 60 y es mi ídola, mi ejemplo. De grande quiero ser como ella. Siempre tan elegante, con ropa linda y soportando los tacones altos a pesar del largo día laboral. Ahora es maestra, pero también fue veterinaria, bailarina, nadadora olímpica, doctora y algo sobre un cascanueces que nunca entendí. “Moviendo las cabezas” decía el único Ken que tenía en mi colección de muñecas. “Qué noche Teté”, seguía. Y con una amiga hacíamos...