Esto es teatro

El fuego es animal

que no se caza

sino con el vacío.

Susana Villalva

@tengoungalgo 11 abr.

como chocotorta y lloro x la magia del teatro el hombre que perdió su sombra en el cervantes 

La primera obra que vi a inicios del aislamiento social preventivo y obligatorio fue El hombre que perdió su sombra, una versión libre y coreográfica de La maravillosa historia de Peter Schlemih de Adelbert von Chamisso, dirigida por Eleonora Comelli y Johanna Wilhelm en la página web del Teatro Cervantes. Esta fue la excepción de muchas obras a las que les di play y dejé de mirar a los pocos minutos por aburrimiento. Culpo al formato: un registro en video no pensado como un producto para tal fin sino como archivo.

Fui de las que frente a esta oleada de teatro grabado a la venta dijo: esto no es teatro. De las que se quejó de la cantidad de vivos en instagram. De las que habló sobre la extinción del teatro. De las que hoy está haciendo teatro online en vivo. 

A pesar de la filmación, El hombre que perdió su sombra me atrapó hasta el final. La espectacularidad de luces, sombras, vestuario y música me despertó. Esa espectacularidad por la cual no elegiría verla en ¿cómo digo? ¿la vida real? me hizo viajar a ese lugar que hasta el día de hoy considero del pasado y no pude parar de repetir “¡qué hermoso!”. Guardo una captura de pantalla de ese momento, en donde los personajes muy pequeñitos en un plano general, están de espaldas y se proyecta en letras enormes “¡OHHH, QUÉ HORROR!”. 

Fui de las que frente a esta oleada de teatro grabado a la venta dijo: esto no es teatro. De las que se quejó de la cantidad de vivos en instagram. De las que habló sobre la extinción del teatro. De las que hoy está haciendo teatro online en vivo. 

@tengoungalgo 1 may.

nada me obsesiona/más de 2horas/seguidas

Está bueno que frente al estado de emergencia se recurra a lo que ya tenemos, a lo que ya hicimos, a subirlo a alguna plataforma y agregarle un link a mercadopago. Pero los días pasan y se convierten en meses y frente al avance del encierro más que recordar hay que hacer. Hay que trabajar. Y para trabajar se necesita plata.

No solamente para la obra en sí misma: ahora cada quien tiene que montar su propio teatro. Esto es algo que ni los subsidios-bono ni los subsidios-fantasmas consideraron. Digamos que tods ls artistas activs estamos haciendo lo que podemos con lo que tenemos. Es un nuevo teatro excluyente.Ya tods nos dimos cuenta de lo obsoleta que es nuestra tecnología, de la fragilidad del wifi, de lo sols que estamos y que nos enfrentamos a un nuevo público que se forma a nuestra par.

El público también tiene que construir ese teatro, también depende de sus posibilidades tecnológicas y en menor medida (o no, qué hermoso un público inquieto) tiene que investigar y aprender.  La obra la termina de construir quien la mira. Admiro a aquells que sostienen ensayos de proyectos pre-covid por videollamada esperando un estreno post-covid. Pero más admiro a ls que ns prendemos fuego hoy. Eso es teatro. Actuar sin esperar un subsidio ni aplausos. Actuar porque el cuerpo lo pide, porque nacimos para esto, soms historiadores. Mirarnos. Porque el futuro, ese invento del año pasado, es ahora. 

Admiro a aquells que sostienen ensayos de proyectos pre-covid por videollamada esperando un estreno post-covid. Pero más admiro a ls que ns prendemos fuego hoy.

@tengoungalgo 27 may.

pero sos mi obra o mi boicot?!!

La autogestión es mi forma de producir desde antes de estar haciendo funciones en mi casa. Quizás por eso no dudé cuando me llegó la propuesta de TEATRO UAIFAI, una sala de teatro independiente online, para hacer mi obra Aspiro a Hitchcock 100%online (en el 2019 la hacía en el teatro y en  instagram paralelamente). En esta nueva puesta es donde me enfrenté con el horror que ya era parte de mi poética: la soledad y el vacío humano reflejado en pantallas y conexiones de red. No fue fácil pero tampoco es fácil hacer una obra en una sala de teatro independiente. La obra mutó porque el medio me lo pedía.

Obsesionada por la imagen y frenada  constantemente por la falta de recursos tecnológicos era  ese horror, el de pantallas negras + calles vacías, conteos de muertes y amores lejanos el que no me dejaba parar porque no me imagino una práctica sin vértigo ni una vida adormecida. Como tampoco me imagino “la vuelta” de los teatros con protocolos de distanciamiento social. ¿Van a actuar cuidando un metro y medio de distancia? ¿Cuerpos fríos medidos y controlados?  ¿También en el teatro? Entre lamentos por sus ensayos virtuales y sus clases virtuales, escuché decir en el Festival Profesorxs Independientes de Teatro (PIT) que “ese teatro que viene” luego será considerado de vanguardia. ¡Ay, Beckett! ¡Miremos más tecnoteatro porque está sucediendo!

@tengoungalgo 30 may.

cuando era chica quería ser actriz solo actriz

Ahora mismo frené para ver a @margaraylina: un dúo que todos los jueves hacen su programa en vivo por instagram. Bizarras y maquilladísimas, recuerdo sus primeras veces en las que se lucían con su virtuosismo en el humor. Meses después las veo armadas: hay guión, hay propuesta, hay investigación, hay producción, se ríen de ellas, brillan en mi pantallita de celular. Hay poder de transformación: lo único necesario para activarse y dejar de añorar un teatro que no sabemos cómo va a volver porque las estructuras que conocíamos no se guardaron, se rompieron. 

ASPIRO A HITCHCOCK se puede ver domingos 17hs x teatrouaifai.com

IG @agostinaprato

TW @tengoungalgo

Ilustración: Federico Sgró