Acceso laboral trans: la disputa por la existencia

El martes 14 de julio se llevó a cabo la tercera jornada informativa en la Comisión de Mujeres y Diversidad sobre acceso laboral de las personas trans/travestis. En encuentro se realizó por videoconferencia. Había problemas de conexión, de sonido y de imagen que sortearon para seguir adelante y alzar la voz. Casi como una performance de la vida que la sociedad les impone vivir: ser trans y ser luchadorx son sinónimos.

“A mí me han dicho que si quiero ser una masculinidad trans, tengo que ir a hacer trabajo ‘de hombre’ como, por ejemplo, en una obra”, dice Lautaro Cruz. Les trans, travestis y no binaries sufren esta y otras formas de discriminación en el ámbito laboral, donde se encuentra una de las demandas más urgentes de esta parte de la población.

Lautaro Cruz se presenta como una masculinidad trans marrón. Es  cofundador de la ONG Trans Argentinxs y fue uno de los oradores allí presentes. Además, colaboró en la redacción del proyecto presentado por la Diputada Brenda Austin.

En diálogo con Revista Roer, Lautaro mencionó la importancia de apuntar hacia la creación de un proyecto integral: “La urgencia en este momento la tienen les trans mayores de 25 años”, aclara y agrega “incluso hay muchas provincias que no adhieren a la ley de identidad trans ya sancionada. Entonces hay que pensar en una ley federal que, no solo hable de cupo laboral, sino también que salde deudas en cuanto a educación, salud y vivienda”.

Los proyectos presentados proponen un cupo laboral (sobre todo en el estado) de entre el 1% y el 5% del total de empleados. La mayoría de ellos contempla la creación de un registro de postulantes trans, travestis y no binaries a nivel nacional y capacitación remunerada.

En cuanto al sector privado, Lautaro Cruz reflexiona sobre la viabilidad de la aprobación del proyecto: “Lo que sucede es que en Argentina, en el medio de una pandemia y con la cantidad de prejuicios que hay en torno a les trans, es mucho más viable que salga una ley que prevea empleo público (en donde es más probable que se pueda reglamentar y aplicar) que en el sector privado”

Lautaro recorre el país y asiste a personas trans desde 2014. En este trabajo, se encontró con la crudeza y el abandono del estado: “He visto de todo. Hay muchos casos de violaciones correctivas en poblaciones rurales. Ahí no hay cupo laboral trans, no hay ley de identidad de género, nada. Asistí a un hombre trans de 35 años que había sido violado por seis personas. De ese grupo, tres eran sus capataces. No solo estaba en una situación laboral hostil, sino que no conocía su derecho a una vida digna”

La deuda por el reconocimiento

Otra de las personas que disertó en la última jornada informativa del 14 de julio fue Thiago Galván, Secretario del área de identidades T/T/NB/I en la Liga LGBTIQ+ de las provincias. Además, es Consiliario Estudiantil en el Honorable Consejo Superior de la Universidad Nacional de Córdoba. Se trata de la primera persona trans en integrar un órgano de cogobierno en la Universidad.

La Liga LGBTIQ+ de las Provincias acompaña el Proyecto de Ley Lohana Berkins de Inclusión Laboral Formal Travesti-Trans, que redactaron en conjunto con la Diputada Gabriela Estévez. “Nuestro colectivo siempre fue estigmatizado y abyecto, descartado, violentado, invisibilizado y portegado. A través de la sanción de esta ley vamos a poder dar cuenta de nuestra existencia en la esfera pública y en los espacios formales de la sociedad. Si yo ahora te preguntara con cuántas personas trans o travestis fuiste a la escuela, a la universidad, o cuántas personas trans y travestis trabajás, la respuesta posiblemente sea ninguna o muy pocas. Esa falta de acceso deviene de un exclusión estructural muy fuerte, de la cual el Estado debe hacerse cargo no sólo reservándonos algunos lugares de trabajo en el sector público, sino incentivando a las empresas privadas a contratarnos”, dice Thiago en diálogo con Revista Roer.

Ambos están de acuerdo en la lucha por la visibilización. Acostumbrados a una sociedad binaria, las personas cis ignoramos estas realidades que aún en 2020 vienen muy atrasadas en cuanto a derechos no solo laborales, sino también en cuanto a derechos humanos. 

Ante la pregunta de cómo repercutiría la sanción de esta ley en las vidas de personas trans, travestis y no binaries, Thiago responde: “Esta Ley significaría tener la posibilidad de elegir qué vidas queremos vivir, quiénes queremos ser y qué queremos hacer. La sanción es necesaria porque entonces tendríamos la oportunidad de convivir socialmente en los espacios formales y centrales, y darle visibilidad a nuestra existencia”

Hay que ir por todo y las deudas son muchas. Para Thiago Galván “es realmente urgente pensar en las realidades de las personas trans y travestis mayores de 40 o 50 años, que nosotrxs consideramos sobrevivientes, y que no tienen acceso a un trabajo ni formal ni informalmente, ni posibilidad de trabajar debido a la cantidad de violencias que han recibido por parte del Estado, de las Instituciones y de la sociedad en su conjunto.

También es urgente pensar en una plena implementación de la Educación Sexual Integral, a lo largo y ancho del país para fomentar una sociedad libre de discriminación y consciente de sus derechos y posibilidades, una sociedad realmente libre”.

El siguiente paso en el camino legislativo de este proyecto es consensuar un proyecto único que será discutido, en una primera instancia, en la cámara baja.

Ilustración: Mai García