Ese video de Youtube kids es perturbador

El vídeo que buscaste para que tu hijo aprenda los colores, en inglés o en castellano, comienza como cualquier otro contenido infantil: la imagen de un bebé que baila al sonido de la ya conocida canción “The Finger Family” en lo que parece ser una playa paradisíaca. Todo muy lindo, sí. Hasta que un gorila atrapa a una cebra de color, el bebé llora angustiado y el video te deja bien en claro que esa cebra representa al color rojo. 

Con la promesa de lograr que tu hijo aprenda los colores “jugando”, la escena se repite reiteradamente con cada cebra de color que es atrapada por un feroz gorila que asusta a los niños hasta el punto de lograr que de esa manera les quede grabado el mensaje. La fórmula se reproduce en muchos videos que tienen fama de educativos pero la naturaleza de esa educación no es tan clara ya que en varios abunda la violencia. Y esto puede ser muy contraproducente. 

Los traumas de la infancia son una respuesta duradera a experiencias abrumadoras. Muchos factores, incluyendo la edad, el temperamento, el género y las relaciones de sustento en la vida, influyen en la respuesta a eventos estresantes. ¡Ojo! No todos los chicos que experimentan adversidades desarrollan una respuesta traumática. Algunos son más vulnerables que otros y no hay dos niños, ni siquiera de la misma familia, que hayan vivido los mismos eventos traumáticos y que tengan la misma respuesta.

¿Estamos realmente seguros de lo que miran nuestros chicos? Aunque en plataformas como YouTube o TikTok encontramos miles de vídeos divertidos, educativos e interactivos, son redes muy peligrosas en donde de un segundo a otro se puede acceder a contenido explícito o violento.

En Youtube, cientos de vídeos que aparentan ser de dibujos animados populares, como Frozen, la Doctora Juguetes, Paw Patrol o Peppa Pig, contienen imágenes violentas, de autolesión e incluso de contenido sexual que podrían ser perturbadoras para los menores. En 2017 se denunció una serie de videos animados que incitaban al suicidio.  La exposición a videos, fotos y otros contenidos de promoción de auto-daño es uno de los tantos problemas que enfrentan nuestros niños hoy en día. Un estudio realizado por el Instituto Nacional de Estadísticas de Estados Unidos revela que el suicidio es la cuarta causa de mortalidad entre niños de 10 a 14 años. 

Una aplicación pensada para los más pequeños es YouTube Kids. La app se creó con la idea de ofrecer un entorno seguro para los menores en el que puedan navegar por sí mismos de manera fácil y con supervisión de un adulto. Asimismo, se encarga de hacerte saber que no todos los videos se revisaron manualmente y que, si encontrás contenido inapropiado, debés bloquearlo o marcarlo para que sea revisado “rápidamente”, aunque esto puede demorar hasta 8 meses. Hace algún tiempo, está aplicación se encontraba en el foco de los medios por tener tutoriales para afilar cuchillos, entre otros, lo que generó que, en consecuencia, distintas marcas retirasen su inversión en publicidad de la plataforma. 

La aplicación que marca tendencia en este momento es TikTok. Hay creatividad, hay entretenimiento y hay gente que quiere contar historias de maneras diferentes. El problema es que esos ejemplos se ven aplastados por contenidos tóxicos y peligrosos. Los retos (o challenges) invitan a los usuarios, en su mayoría adolescentes y preadolescentes, a realizar actos que podrían causar accidentes fatales. En el mes de febrero un reto llamado “El Rompe Cráneos”, que fue tendencia en Latinoamérica, se cobró la vida de una joven filipina de 16 años que falleció al golpearse la cabeza tras aceptar el desafío.

Otro problema habitual en este tipo de redes es la exposición. Hay un sentido muy grande de pertenencia que suele ser sufrido en mayor medida por adolescentes más que por niños. Esto se puede convertir en una obsesión y puede generar graves problemas de autoestima. Por último y no menos importante, esta red está al alcance de depredadores sexuales que asumen identidades falsas para amenazar la seguridad de los chicos. Recordemos que los groomers son aquellos adultos que tratan de captar menores a través de Internet con fines ilícitos. Generalmente, con la idea de obtener fotos sexuales o incluso encuentros con ellos. 

María de la Paz Villanustre, mejor conocida como @lapsicope, es Licenciada en Psicopedagogía y cuenta con una amplia experiencia tratando niños. Es ilustradora de oficio y plasma su identidad mediante el universo que ella misma creó para sus redes sociales. Como psicopedagoga entiende que el contenido peligroso que nos presenta el mundo virtual es una gran dificultad que puede derivar en la inhibición del aprendizaje. 

“Dependiendo el tipo de trauma y su carácter emocional, el chico se puede sentir en la necesidad de reprimir ciertos acontecimientos y evitar pensar en ello impidiendo así el acceder a determinados conocimientos. Puede que se desarrolle sin dificultades, pero que a la vez no avance. Puede tener autoestima baja, ser tímido, callado y presentar dificultades para relacionarse, también pesadillas, terrores nocturnos y flashbacks en caso de que sea algo muy violento o de carácter explícito. En casos más severos pueden desarrollar tendencias a la depresión”.

La Psicope tiene 26 años, es una usuaria activa en redes sociales y se manifiesta partidaria de las pantallas interactivas (tablets, celulares) Sin embargo, tiene la certeza de que el consumo excesivo de animaciones está asociado con la incapacidad creativa, la agresividad y la búsqueda de sensaciones y emociones diversas. “Muchos chicos crecen en ambientes violentos; pero, si hablamos de una infancia sana, es probable que este tipo de contenido sea naturalizado al punto de desarrollar conductas agresivas generalmente en edad inicial, que es en donde los niños empiezan a imitar lo que ven. Naturalizan e imitan”.

En este contexto actual de pandemia, muchos padres recurren a los elementos tecnológicos para calmar la ansiedad de sus hijos. Hay tanta exposición a la pantalla que en el mediano plazo provocará falta de herramientas para la imaginación y en el futuro les va a costar aplicarlas a su cotidianidad. 

“Parece una obviedad decir que los chicos tienen que jugar, pero hay chicos que no juegan y lo necesitan para aprender y socializar. Además, para desarrollar otras habilidades que les serán útiles en sus vidas adultas, como adentrarse en el mundo en el que vivimos y acceder a la cultura. Si están sobreestimulados virtualmente, pero no hay juego ni sociabilidad ni charlas ni cuentos, todo pasará por medio de un video y quedarán muchas cosas afuera -explica María de La Paz- Esta es una generación que va a tener muchas herramientas tecnológicas, pero hay que aprender a usar la tecnología como herramienta y que no nos quite herramientas a nosotros” concluye.

Como especialista recomienda a los mayores que vean los contenidos antes que los niños, lo mejor sería que primero pase su filtro y no confiar en los filtros de internet. En esas barreras, el doble sentido es moneda común y los contenidos inapropiados pueden ser poco perceptibles ante ojos inocentes. 

“Hay que tener cuidado con la exposición de los chicos en las redes y preservar la niñez. No hay que subestimar a la infancia, ellos entienden mucho más de lo que los adultos piensan. Los niños tienen periodos sexuales en donde es común que a cierta edad se exploren, se conozcan. La Educación Sexual Integral tiene que empezar en la casa desde antes del jardín, de a poco con lo que corresponde a cada edad. Hay que dejarles en claro que, cuando haya algo que no les guste, deben contarle a mamá, a la seño o al adulto de confianza”, dice.

Por otro lado, se refiere a la dosificación: “Yo recomiendo que antes de los dos años no utilicen aparatos tecnológicos y, luego de esa edad, lo ideal sería que tengan acceso a internet media hora por día. Yo sé que es muy difícil pero cada familia va a saber cuánto es lo justo y necesario, siempre entendiendo que lo que se busca es ganar horas de juego, horas de familia, horas de aprender, etc”.

Cada trimestre, YouTube elimina millones de videos y canales que violan las políticas establecidas. En el caso de YouTube, si nos vamos hasta la zona inferior de la pantalla, podemos ver la opción de “Modo restringido”. Por default viene desactivado, pero fácilmente podremos activarlo. Es importante mencionar que la configuración de Modo restringido solo se aplicará al navegador en el que sea activado, por lo tanto, hay que asegurarnos de hacerlo en todos los dispositivos que sean utilizados por menores.

Una buena medida que ofrece Youtube Kids para evitar ciertos contenidos es desactivar la búsqueda. Los vídeos que aparecen en la aplicación se seleccionan de forma automática. Ningún sistema automatizado es perfecto y, por lo tanto, es posible que tu hijo se tope con algo que no te gustaría que viera.

Ilustración: @lapsicope