Notificación nueva: la ciencia responde a las dudas surgidas de internet

Ya superamos el mes de encierro a causa de la pandemia y la información que circula a través de internet aumenta día a día. La revolución tecnológica y el hecho de tener la posibilidad de publicar desde cualquier dispositivo, hacen que internet sea una selva vasta en publicaciones de las que es muy difícil discernir entre las verdaderas y las falsas. Como esta nueva crisis mundial es sanitaria, hay algunas maneras muy concretas de informar basándonos en el consenso científico y las conclusiones a las que se llegan a partir de ellos. La cruzada de Revista Roer contra la desinformación malintencionada y las fake news, se batalla siempre de la misma manera: cediéndole la palabra a las personas que están involucradas y que son voces autorizadas para hablar de los temas particulares. Hablamos sobre ciencia y mitos de internet con Jorge Montanari, investigador del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) en nanotecnología aplicada a la salud y profesor universitario.

Se cuestiona que las posiciones de la ciencia sobre el Covid-19 van cambiando a medida que avanza el tiempo ¿Por qué sucede esto?

La ciencia no puede ni debe sostener una posición única, mucho menos ante una situación dinámica como esta. Se maneja con representaciones. Todo modelo es válido mientras te sirva para explicar eso que vos querés explicar. Cuando ese modelo se agota, te obliga a buscar uno nuevo. Esto no implica que el modelo previo haya estado mal, sino que para la finalidad que vos lo diseñaste, ya no te sirve. La función de un científico o una científica es ir chequeando esos modelos, y estar con la mente abierta para cuestionar a ver si esto funciona o no está funcionando. Se trata de eso, por el lado epistemológico que lo encares.

¿Hay más chances de que la vacuna salga más rápido porque hay más presupuesto para su desarrollo?

Hay algunos factores que hacen que probablemente lleguemos más rápido de lo que normalmente se llega a una vacuna o un tratamiento. 

Son tres:

1- Hay una emergencia mundial que hace que se esté poniendo más dinero para eso. Eso influye directamente en cuánto se puede tardar.

2- Por primera vez en la historia de la humanidad, se ha dado una investigación que funciona en “código abierto” Normalmente, los científicos y las científicas somos muy celosos de nuestros trabajos. Tratamos de llegar antes que el otro grupo al resultado, se protegen los procedimientos, se trata de patentar antes de comunicar, etc. En este caso, desde el principio se publicó todo. La secuencia genética del virus se publicó en el momento y cada país va publicando qué cosas va descubriendo. Está todo en un acervo público. Es la comunidad científica de todo el mundo con acceso a la misma información, de modo muy dinámico y público. 

-Hay mucha parte burocrática que se está allanando pero hay pasos que no se pueden saltear.

Estamos hablando de una vacuna que se le daría, prácticamente, a toda la población. No podés empezar a darla hasta que no tengas una certeza absoluta de los efectos secundarios, la tolerabilidad, etc. Entonces, si bien se está trabajando mucho más rápido de lo normal, tampoco se puede lanzar mañana. Si yo hoy tuviera la vacuna y la certeza de que funciona, no podrías ponértela mañana porque hay que hacer pruebas  que llevan tiempo y son necesarias. 

 

Hace algunos días surgió una información que vinculaba a Bill Gates y al gobierno chino en la creación del virus ¿Cómo se sabe que el virus no está generado en un laboratorio?

En este caso, hay un montón de indicios para creer que no es un virus de diseño justamente por esto que te conté del código abierto. Supongamos que en realidad fuese una obra china y los chinos dijeran “vamos a decir que es esta la secuencia para que no se aviven de que la hicimos nosotros”. ¿Cómo es que uno se aviva de si la hicieron otros o no? Hay una especie de “tornillitos, agujeritos, arandelas y tuercas” que te dan la pauta de que alguien estuvo ahí. Se necesita de eso y esta secuencia no los tiene. Si es que los chinos manipularon la información y omitieron ciertas cosas, científicos de la Administración Nacional de Laboratorios e Institutos de Salud (ANLIS) Doctor Carlos G. Malbrán lo secuenciaron la semana pasada y no lo vieron. Y no solamente el Malbrán, cientos de centros de todo el mundo lo siguen secuenciando. El virus no tiene ningún indicio de tener manipulación genética alguna.

¿Qué opinás de los dichos de Trump sobre la posibilidad de inyectar desinfectante en humanos para eliminar el Covid-19?

Lo que hizo fue absolutamente irresponsable por tener esa investidura y estando en ese acto. Yo entiendo por qué Trump se hizo esa pregunta y está bien, el problema es dónde y cómo lo comunicó. Esa es la pregunta que se tiene que hacer alguien en la ciencia. Él se basó en saber que si en la mano el virus se muere solamente lavándola, ¿no hay manera de mandarse un desinfectante que lo elimine de todo el cuerpo? La pregunta está bien, lo que pasa es que la respuesta ya estaba. La respuesta es: no, de ninguna manera. Es imposible por un montón de factores. 

¿Cuáles son las informaciones falsas más peligrosas que viste hasta ahora?

Hay un tipo que se llama Andreas Kalcker que intenta hace muchos años vender una droga que llama “la solución milagrosa”. Con cada enfermedad nueva que aparece, él dice que la cura. Antes curaba el sida, después curaba cáncer y ahora cura el Covid-19. Hay un gran problema porque las plataformas online de ventas están vendiendo el producto. Camuflan el nombre pero de una manera en la que te terminás dando cuenta. Es un producto que no solo no está aprobado sino que está prohibido por la ANMAT (Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica). Está prohibido en nuestro país y en todo el mundo. El tipo hizo una mentira de su propio personaje. Dijo que él es doctor en biofísica y que la biofísica lo presionó porque no le gustaba. La biofísica no tiene nada que ver con lo que trabaja ese tipo. Pero el encontró que sonaba estrambótico y aplicable al tema. 

¿Es un placebo o hace mal?

Hace mal. Porque no se puede asegurar la peligrosidad de lo que están vendiendo. Al no estar aprobada, se tiene que aplicar sin supervisión médica: si le errás en la dilución podés tener un problema de salud grave porque son compuestos de la familia de la lavandina.

Otra tremenda es la de la luz ultravioleta. También Mercado Libre está vendiendo pantallas de luz UV para esterilizar. Es verdad que mata todas las bacterias y logra eliminar la mayoría de los virus pero no son para uso humano. Te pueden acarrear consecuencias gravísimas, podés perder la vista. Este sí es mi ámbito de estudio. Yo trabajo sobre el cáncer de piel generado por la luz ultravioleta y la radiación UV es la que generan esas lámparas. Es absolutamente nociva y puede generar muchos tipos de cáncer, te pueden generar quemaduras, etc. Lo peor de todo es que con estas cosas la gente crea que puede reemplazar las maneras de profilaxis indicadas como el barbijo o el distanciamiento social.

¿Por qué creés que existe un desprestigio de la ciencia en nuestro país?

Se juntan varias cosas. Primero, lo que se conoce como síndrome de Dunning-Kruger: es el hecho de que las personas que tienen un saber específico, son mucho menos conscientes de cuán calificada está para ese saber y la gente que no está calificada para algo, suele ser menos consciente de su poca calificación. Entonces les resulta muy habitual contestarle a una científica “para mí eso no es así” cuando en realidad no saben nada sobre el tema. Ese fenómeno se potencia en las redes. 

Junto a eso, hay movimientos a nivel mundial como el llamado alt-right (1), que hace unos años se los tomaba como unos locos que hacían o decían payasadas mediáticas. Hoy en día se sabe que metieron un candidato presidencial que ganó las elecciones en Estados Unidos, en Brasil, etc.

El CONICET es la institución más meritocrática que tiene la argentina. Somos los únicos “empleados públicos” que estamos sometidos a una constante evaluación. Las evaluaciones se hacen en base a estándares internacionales y que no tenés chance de falsear. Para aprobarlas tenés que haber podido tener aceptación de la comunidad científica afuera. Se hacen por medio de evaluación ciega (no saben quién sos), prueban que el trabajo es bueno y lo certifican. 

Sin embargo, en el gobierno anterior hubo una campaña de desprestigio en lo real (referido a los sueldos y los subsidios) y en lo simbólico: los máximos funcionarios del área cuestionaban, por ejemplo, el objeto de investigación de la ciencia. Había también un planteo de que había que ir hacia una ciencia más aplicada. Muchas cosas como estas que hicieron mucho ruido y daño. Ahora eso está comenzando a cambiar por lo menos desde el gobierno nacional.

 

(1) Derecha alternativa. Tiene sus orígenes en Estados Unidos. Se los considera el “grupo de choque” de la derecha. En las redes sociales, sus miembros recurren al ciberacoso y al uso de mensajes de provocación y ofensa para incitar a sus adversarios.

Ilustración: Pablo Laguzzi