Lo que son las mujeres

La película que muestra la postura feminista de Muriel Box, a través del corazón de un hombre

En la última edición del Buenos Aires Festival Internacional de Cine Independiente (BAFICI), se sumaron al programa varios clásicos, en su mayoría de los 80s y 90s, que todo el mundo quiere volver a ver (sobre todo cuando son proyectadas al aire libre de manera gratuita). Pero en aquella lista de películas ya conocidas, aparecieron cuatro largometrajes de una inglesa merecedora de nuestra atención: Muriel Box.

Lo que son las mujeres, de 1957, se destaca por su guion y resulta obvia la postura social de su directora. Pero distinto a lo que uno puede pensar por su título, la historia no trata sobre la vida de las mujeres. La trama gira entorno a las aventuras amorosas del protagonista, Sir Humphrey Tavistock, y se muestra, entre flashbacks, las marcas que dejaron en su vida.

Con comentarios, a veces sutiles y otras sin dejar lugar a la duda, Muriel logra demostrar cómo las mujeres pueden salir de su rol “secundario” para cambiar el enfoque de la historia. La película comienza con un Sir Tavistock adulto que vuelve en su memoria a su primer amor: la avanzada Ambrosine.

La esencia feminista de aquel personaje de Diane Cilento debió resultar absurda en su época. Osada cuando minimiza la hombría y el “poder” que el hombre debía tener sobre las mujeres a principios del siglo pasado. Pero tan acertada cuando expresa con altura: “No queremos parecernos a los hombres. Queremos ser mujeres, pero con una resignificación de la palabra”.

Las desavenencias del protagonista continúan, y las mujeres siguen marcando su rumbo aun cuando no tienen ningún diálogo. Su segundo gran amor no hablaba su idioma pero lo cautivó lo suficiente como para que ambos pusieran en riesgo sus vidas. Box aprovecha las diferencias culturales –en este caso el personaje femenino era de Turquía– para hacer una nueva crítica a las sociedades machistas, tan erradas en ambos países y en el mundo.

En Lo que son las mujeres, las apreciaciones de Muriel dejan de verse tan reflejadas a medida que la trama continúa. Pero su mensaje sigue siendo contundente. Así ha sido siempre en sus películas y es por eso que es una de las mujeres más icónicas del mundo del cine de su generación. Sus trabajos nunca se destacaron por las cuestiones técnicas, sino que su autoría se vinculó más con los planteos sobre cuestiones sociales delicadas, adelantadas para su época.

Nacida como Violette Baker, Muriel comenzó su carrera como escritora y productora de obras teatrales. Era la “mujer de” Sydney Box, con quien fundó la compañía Verity Films. Luego, empezó su exitosa carrera como productora comercial. Se convirtió en la jefa del departamento de guiones de los Estudios Gainsborough y recibió un Oscar a Mejor Guion por El séptimo velo: fue la primera mujer inglesa en ganar una estatuilla dorada.

Sus largometrajes, y más adelante lo harían sus libros, siempre se mantuvieron firmes y fieles a su ideología y buscaban despertar a las inglesas más oprimidas con su comedia apta para todo público. Inquebrantable, plasmó su postura. Con su ficción y con su realidad, demostró que toda mujer puede salir de su propio rol secundario para protagonizar una era.