El poder al teatro

“Ha llegado un inspector”, la obra de  John Boynton Priestley publicada en 1946, tiene una nueva adaptación en la sala del teatro Beckett. La pieza, dirigida por Valeria Camino, adentra al público en un mundo de extravagancia ni bien cada uno se sienta en su butaca. Una elegancia llena de brillos y ropa ostentosa que no pierde pomposidad con la llegada de los diálogos.

La familia Birling está a punto de casar a su hija con Gerald Croft, un hombre perteneciente a otra familia importante de la ciudad: el sueño histórico de las clases aristocráticas. En el medio de los festejos, un inspector se presenta con la noticia de que una mujer se ha suicidado. La historia se desarrolla con las vinculaciones que encuentran los integrantes de esa familia con la difunta.

Para ver la obra, hay que comunicarse con el universo de las apariencias y las pujas de poder. Las teorías del filósofo francés Michael Foucault resultan muy útiles a la hora de pensar las consecuencias de la sociedad sustentada por los ejercicios de disciplinamiento a las que somos sometidos. Según el pensador, el poder tiene el poder de imponer la verdad. Y es justamente ese concepto el que hay que tener presente para sentarse a observar los movimientos de la familia Birling.

Se mantienen en el centro, como un compacto de personas a las que nunca se les ha negado su privilegio. Sin embargo, hay alguien fuera de ese centro que hará que todo su relato se tambalee: el inspector. Y aquí volvemos a mencionar a Foucault, ya que continúa con la afirmación de Friedrich Nietzsche, quien asegura que no existen los hechos, sino las interpretaciones. El panóptico de esta familia se enfocó hacia un solo lugar con consecuencias lamentables. Habrá que averiguar si logran desprenderse de su propio relato.

Ha llegado un inspector tiene todos esos pequeños condimentos esenciales para los amantes del teatro: una historia atrapante, un universo pintoresco, recursos de comicidad efectivos y una invitación al cuestionamiento de la función propia en la vida de las demás personas.

La obra estará disponible todos los viernes de abril y mayo a las 21:00. Las entradas se consiguen a través de Alternativa teatral.

Texto: Gilda Izurieta

Fotos: Ezequiel Rickert – @ezequiel.mr