cine y teatroHablame así, en off

El poco querido recurso que en “You” dice más de la sociedad que del protagonista

 

“Me desperté con un millón de seguidores y no sé qué decir porque para lograrlo solo tuve que empezar a matar gente. Váyanse a la mierda”, bromea Penn Badgley en su cuenta de Instagram tras haber incrementado su número de seguidores gracias al éxito de “You”, su última serie. El público lo ama y él reniega de la fama que obtuvo por interpretar a un asesino.

El 26 de diciembre pasado, se estrenó en Netflix la serie que generó posturas contrapuestas: el amor hacia Joe Goldberg, el empleado de una librería en Nueva York que se enamora a primera vista de Beck (Elizabeth Lail); o el odio hacia aquel stalker que se obsesiona con una clienta hasta convertirse en asesino.

El primer encuentro de la pareja se da en la tienda de Joe, cuando Beck paga su libro con la tarjeta de crédito. ¿Para que él supiera su nombre? Así es cómo el personaje de Badgley consigue ubicarla en las redes y en su casa. El público descubre que es un acosador para reflexionar sobre la vulnerabilidad de lo que publicamos en internet.

No se necesitan más de dos capítulos para conocer la naturaleza asesina de Goldberg después de secuestrar, torturar y matar a Benji, la pareja de Beck. La historia se vuelve más escalofriante, mientras Joe consigue controlar al personaje de Lail a través del celular. Hasta ahí, un claro psicópata dispuesto a todo. Hasta ahí.

Ellos se enamoran y con el tiempo las redes sociales pasan a un segundo plano. Comenzamos a pensar que Joe solo la quiere ayudar, solo intenta ser tierno y romántico. Él lo daría todo por amor. Pero, ¿nos olvidamos de que es un asesino? Sí. Porque durante toda la serie, la voz en off de Badgley nos seduce y convence.

Según Robert Mckee, los guionistas no deberían acudir a este recurso que simplifica y resuelve los interrogantes del público de manera rápida y poco pensada: “cualquier idiota puede explicar los sentimientos de los personajes con la voz en off”. Entonces, ¿por qué en el caso de “You” (y en tantos otros) funciona y hasta parece imposible imaginarse la historia sin esas palabras que suenan desde lo profundo del protagonista?

Hay excepciones a la regla y una es la utilización de este recurso para mostrar una realidad alternativa. En este caso, es la visión del personaje que cree que está bien lo que hace, que se justifica y autoconvence. Pero los pensamientos de Joe Goldberg van más allá y buscan que nosotros como espectadores también creamos ese cuento. Quiere manipular a Beck, pero nos manipula a todos.

La serie se transforma en una crítica sutil y casi imperceptible. Porque así trabajan los psicópatas. Su versión de los hechos encuentra una lógica y caemos. Ahora es cuando nos debemos cuestionar qué tan acostumbrados estamos a esa toxicidad. No somos capaces de distinguir el amor sano de una obsesión enferma ni siquiera cuando nos dan la posibilidad de ver ambas caras de Joe.

La voz en off funciona. Romantizamos el acoso sin darnos cuenta. Nos involucramos y asustamos de los pensamientos del personaje de Badgley. Después nos enamoramos, la dejamos pasar y sufrimos cuando [Spoiler Alert] Joe mata a Beck. ¿Cómo no lo vimos venir? Si lo vimos venir, como primera intuición. Antes de dejarnos seducir por la melodía de sus bonitas palabras.