librosPensar con otros, la salvación de las sobremesas

Cada vez que debatimos un tema en el que hay dos posiciones tomadas nos quedamos con la sensación de no haber sido escuchados o de haber gastado tiempo valioso en una situación que no valía la pena. Las relaciones humanas se erosionan, nos alejamos de las personas que amamos y hasta nos aislamos de determinados grupos en los que no nos sentimos cómodos para hablar. La reeducación vincular es posible y tiene mucho que ver con la ciencia.

 

El notero de uno de los principales canales de noticias se dispone a pasear por uno de los barrios más concurridos de la Ciudad de Buenos Aires. En el contacto con el estudio, expresa la hipótesis de que él (que salió a la calle) puede mostrarnos que hay menos gente adentro de los locales comerciales que antes. Esto, en su lógica, significa una disminución en el consumo a causa de las medidas económicas tomadas por el gobierno de turno, una postura que, casualmente, coincide con la línea editorial del medio. En el recorrido, una mujer sale de uno de esos sitios y le advierte que ella compró “un montón de cosas”. “Bien por usted, señora”, le contesta el notero palmeándola y continúa con su cobertura seguido por la cámara.

Muchos televidentes podrán estar de acuerdo con esto y continuarían viendo la salida hasta el final, mientras que otros, cambiarán de canal por considerar mentirosos a los periodistas involucrados. Pero, ¿cuál es la diferencia entre estos televidentes?, ¿están motivados por la necesidad de encontrar análisis más profundos con datos concretos o sólo buscan una línea editorial que los identifique? Y en cuanto al noticiero que transmitió esta situación en vivo: ¿busca mostrar una realidad basada en evidencias o el único dato con el que cuenta es la percepción de su enviado sin tomar en cuenta el día, la hora ni la zona a la que se dirigió? ¿Busca encontrar evidencias para probar si una idea que ya tenía es verdadera o falsa o su objetivo es darle validez a un preconcepto? Y en última instancia pero no menos importante: ¿busca informar o dar una señal clara y extremista a los espectadores que están de acuerdo con ellos sin importarles que “los otros” espectadores cambien de canal?

Sin adentrar en el hecho de si las estadísticas demuestran que hay una disminución del consumo, con lo que se podría hacer una lectura de sus causas,  el problema es que no estamos acostumbrados a analizar tan exhaustivamente el accionar de los medios que consumimos a diario, los argumentos de las personas que nos rodean y ni siquiera nuestros propios saberes. De esto se trata “Pensar con otros, Una guía de supervivencia en tiempos de posverdad” de Guadalupe Nogués.

La posverdad es definida por la autora como “un problema de salud pública” ya que la concibe como “producto y causa de una grieta infinita”. Este concepto afirma que las ideas sobre una sola verdad no existen y hay tantas versiones como mecanismos para defenderlas. La verdad ha perdido popularidad y se afirma de manera muy suelta en internet que no existe ya que nuestra percepción de la misma es imperfecta y subjetiva. A esto, Nogués responde con una postura clara: “podríamos llorar sobre la leche derramada, quejarnos de nuestros límites, o podríamos aceptar que es lo mejor que tenemos a disposición y, dado esto, considerar nuestras limitaciones como parte del proceso para acceder a la realidad. En este libro, verdad debería leerse en este sentido: no como algo absoluto y de certeza total, pero tampoco como algo tan vago e inaccesible que sería equivalente a cualquier ficción”

A lo largo del texto, la autora expone los múltiples mecanismos que empleamos a la hora de defender una idea arraigada por diferentes motivos, lo que podría llevarnos a ser causantes o propagadores de posverdades peligrosas: sentimientos de pertenencia, subestimación del interlocutor, sesgos de confirmacion, confianza (o desconfianza) ciega, etc.

De esta manera, Pensar con otros nos adentra en un recetario de cuestionamientos para no caer tan fácilmente en las trampas de la posverdad. Este libro, editado por la revista El gato y la caja, llega en un momento imprescindible de la historia en la que la exposición de nuestras creencias sobrepasa la valoración de evidencia y traza grietas infranqueables entre vínculos que de alguna manera, quisiéramos conservar. Nos invita a tener un pensamiento crítico con la información que se nos presenta como verdadera por parte de los medios u otras fuentes pero fundamentalmente con nosotros mismos. Guadalupe Nogués propone cuidar los vínculos humanos con la mirada puesta en la evidencia que debería sustentar cada afirmación, con el respeto que todas las personas merecen pero con la rigurosidad de la veracidad de las ideas.

¿Podemos hacer algo para no ser víctimas de la posverdad? ¿Existe la verdad? ¿Debemos creer en los métodos científicos para otras áreas de estudio? ¿Cuál es el peso de la verdad a la hora de generar un contacto intelectual entre nosotros que dé lugar al diálogo? ¿Tenemos la responsabilidad de acabar con la posverdad? ¿Quiénes se benefician con el engaño deliberado? En principio, el lector deberá abrirse a la posibilidad de no tener la certeza absoluta sobre las cosas. Pensar con otros da una “Guía de supervivencia de bolsillo” que irá completándose a medida que avanza el libro con nuevos exámenes para tener a mano a la hora de darle nuestra preciada credibilidad a una afirmación. Un libro útil, práctico y hecho a la medida de un presente global que parece valorar el grito más fuerte que la información más verdadera.

 

Texto: Rita

Fotos: Mariana Martínez